Judas Iscariote, Martín Lutero y Martin Luther King

En las Nubes

Judas Iscariote, Martín Lutero y Martin Luther King

Carlos Ravelo Galindo

Judas Iscariote,  Martín Lutero  y Martin Luther King

Cultura

Abril 19, 2019 23:29 hrs.
Cultura Nacional › México Ciudad de México
Carlos Ravelo Galindo › diarioalmomento.com

Coincidimos con el poeta argentino y el colega Octavio García cuando nos dice:
Jorge Luis Borges, asevera que en ’Tres versiones de Judas’, ’el Verbo, cuando fue hecho carne, pasó de la ubicuidad al espacio, de la eternidad a la historia, de la dicha sin límites a la mutación y a la carne.
Para corresponder a tal sacrificio, era necesario que un hombre, en representación de todos los hombres, hiciera un sacrificio condigno. Judas Iscariote fue ese hombre.
Judas, único entre los apóstoles intuyó la secreta divinidad y el terrible propósito de Jesús’

Martín Lutero era un católico devoto y lo que quería era que el clero reconociera su corrupción.
La lista de quejas de Martín Lutero sobre la Iglesia Católica ha pasado a la historia como el catalizador de la Reforma Protestante.
A pesar de que las 95 tesis que realizó fueron reales y tuvieron un gran impacto en la percepción de la gente de la Iglesia Católica, los eventos no fueron tan graves como los aprendimos.
De hecho, no hay evidencia histórica de que Lutero haya publicado las tesis en la puerta de la iglesia.
Además, esta historia apareció 30 años después de 1518, el año en que se supone que tuvo lugar el acto.
Lo que se sabe con certeza es que Martín Lutero envió educadamente sus 95 tesis al arzobispo, y (probablemente) nunca tuvo la intención de comenzar una revolución con la iglesia.

Y sobre el de tez oscura, Carlos McGregor, poeta campechano, dedicó en memoria del líder libertario estadunidense Martin Luther King un poema, que llamó blanco y negro:

Una bala de blanco en el Blanco; el Blanco era negro…!una negra esperanza que cae; una verde carreta y dos mulas llevando el cadáver…
Tú Memphis, cambiaste los polos: la luz de la abierta ventana era negra; la sombra del hosco cubil era blanca…
Oh, torpe contraste! Lo blanco fue negro y lo negro fue blanco: Cambiando los polos y el alma.
Luther King era negro: la bala de plomo fue blanca…Luther King era negro: la mira del rifle fue blanca…
¡Oh, Memphis, tugurio maldito de gente malsana y cobarde; hediondez de fango; lodazal de perros; fétida guarida de los osos.
Luther King ya no es negro; Luther King ya es blanco, más blanco que todos los blancos de Memphis, y blanco más blanco que todos los blancos luceros…
Una verde carreta y dos mulas van llegando al cielo’.
craveloygalindo@gmail.com



Ver nota completa...

Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor

Suscríbete

Recibe en tu correo la información más relevante una vez al mes y las noticias más impactantes al momento.

Recibe solo las noticias más impactantes en el momento preciso.


Éste sitio web usa cookies con fines publicitarios, si permanece aquí acepta su uso. Puede leer más sobre el uso de cookies en nuestra política de uso de cookies.