De adicto a ADICTO

Color Esperanza y lo demás

Ernesto Salayandía García

Color Esperanza y lo demás


Salud

Noviembre 30, 2020 20:52 hrs.
Salud Nacional › México Chihuahua
Ernesto Salayandía García › Divergencias Informativa

Somos muchos, los del problema, pero pocos los elegidos
Cuando militaba en el grupo de AA en San Agustín Polanco de la CDMX, en mi búsqueda interior y en mi afán por servir fui a dar un servicio a un domicilio particular, se trataba de un joven de 21 años, atrapado en una adicción muy peligrosa, no doy datos, por razones obvias, este toxico, le tenía destrozado todo el sistema respiratorio, generando fuertes dolores en pecho y garganta, hijo único de un capitán piloto aviador comercial, en un trámite violento de divorcio y este chavo, en depresión y prendido de esa poderosa y destructiva droga, la mayor parte del tiempo, sus ojos estaban teñidos de rojo, flaco, abandonado de sí mismo, logre que fuera a juntas de AA, con el poco tiempo, escuche su historia, palpe su dolor y no lo deje solo, por desgracia la droga ya había exterminado la fortaleza de sus pulmones, murió de un paro espiratorio, me pudo en el alma y de estas vivencias, tengo un mundo, he visto morir a infinidad de mediocres que no se rindieron ante la diabólica enfermedad, muchos, aparentaron sobriedad, recuperación, pero de noche se desatrampaban, no he visto a nadie que le gane y día con día, veo a Ernesto en un buen número de adictos, veo a mi madre llorando de impotencia a mi esposa, asustada, frustrada y desesperada, ahí , en estas personas con las qué trato, veo a Ernesto, ese Ernesto, muerto en vida, atrapado sin salida, algunas noches, me habla Johnny, a quien he tratado de rescatar desde hace 15 años, lo he intentado todo, pero he fracasado porque él no ha querido, tiene una voz de terciopelo, era portador de una sorprendente personalidad, ahora, no queda ni la sombra, fue maestro y a pesar de los pesares, una maestra lo protegió por años, hemos ido de un proceso a otro, sin resultados, vive solo, lo acompañan más de 15 perros, cruzados con corrientes y de la calle, me habla y su voz lo delata, seca, triste, torpe, propia de un alcohólico pasado de copas, igual que yo, con grandes planes, hablando de ganas, solo de los dientes para afuera, dándome consejos, no me dice donde vive, porque le da miedo a que vaya por él y lo interne, la verdad, que lloro cada vez que termino de hablar con él y lo dejo que suelte todo lo que quiera, sé que para él es muy importante que alguien lo escuche, he pensado en pedirle que me regale su testimonio de vida para usarlo con todo aquel que no cree en la perversidad de esta perra enfermedad, perra, que no distingue edad, ni sexo, ni posición social, es física, mental, emocional, espiritual y de la personalidad, sé que producir ese video y mostrárselo a un mediocre, alcohólico, drogadictos, será sin duda, como lavárle la cabeza al burro, voy a perder el tiempo, el agua y el jabón, con el riesgo de que me dé, hasta un patadon.- El que por su gusto, muere, hasta la muerte le sabe.- ¿Qué no? Y ahí esta Ernesto, el tipo negado, terco, cerrado, nada humilde, a la defensiva y nadie puede abrir una puerta, mientras no le quiten los candados.- Lo mío es emocional, me dice Raquel.- y le preguntó.-
¿Por qué te pones como araña fumigada y no puedes parar, al día siguiente te la curas y es el cuento de nunca acabar.- Todos, sabemos qué necesitamos ayuda, pero justificamos el placer que produce la sustancia, la sensación que genera, aunque llega el momento en que yo ya no disfrutaba nada, ni el alcohol, ni la cocaína, ni la morfina, ni las pastillas, mi cerebro se convirtió en inmune, cero anestesia, y nada más me drogaba por drogarme, repitiendo la misma rutina todos los días y si hay algo, que me provoque mayor tristeza, es ver a ese Ernesto a cada instante, la otra noche, un niño de 17 años, al cuidado de la abuela, me juro y perjuro que no usaba cristal, que lo de él, era solo marihuana, puedes verlo, lleno de ansiedad, sentado con sus piernas temblando, en extremo tic nervioso, flaco, en ojeras profundas, mirada triste, apagada, amarillo, pálido, anémico, mal, muy mal y con esa soberbia, me mando a freír espárragos.- Yo solo fumo marihuana.- En la noche, la judicial lo sorprendió fumando cristal en la vía pública y lo puso a disposición del Ministerio público por posesión de cristal, ahí el juez le dio a escoger.-El CERESO por 6 meses o un centro de rehabilitación por 4,. Tú decides.- Por supuesto, que acepto el internamiento, Dios quiera y pueda encontrar libertad.

Color esperanza
Sé que hay en tus ojos con solo mirar.- hay fe y amor en mí mismo.-Que estás cansado de andar y de andar.- me harte de dañarme y verme hundido en depresión.- Y caminar girando siempre en un lugar .- La rutina me mantuvo muerto en vida, atrapado sin salida.- MEDIOCRE A LEGUAS.- Sé que las ventanas se pueden abrir .- Disfrute de mis primeros días de libertad, sin consumir y sentí a Dios, lo escuche.-

Cambiar el aire depende de ti – Me dijo, Te ayudara vale la pena una vez más – Aprendí a creer en mí, a vivir un día intensamente feliz.- Saber que se puede querer que se pueda- Comencé a trabajar mis defectos de carácter, mis conductas toxicas y a sacar mis cargas emocionales- Quitarse los miedos sacarlos afuera.- Elegí vivir para mí, confirmando que detrás del miedo no hay nada.- Pintarse la cara color esperanza.- Comencé a trabajar en mí, en mi actitud, en mi lenguajes facial, oral y corporal, erradique la tristeza, la amargura y la frustración.- Eligi, la alegría en mi.-
Tentar al futuro con el corazón.-

En mi andar, me aboque al servicio, a escribir en periódicos y dar el mensaje en medios electrónicos, en informar, orientar y concientizar a otros, llevo 19 años, sin claudicar.- Es mejor perderse que nunca embarcar.- Escribí mis textos que hice libros y sigo escribiendo para mí, trabajando mis egos y mi soberbia, compartiendo mis propia experiencia.-Mejor tentarse a dejar de intentar.- Muchas puertas se han cerrado, me topo con envidias, criticas, cerrazón, pero cada vez, que se cierra una puerta, abro mil.-
Aunque ya ves que no es tan fácil empezar.- No ha sido fácil, me mantenido firme en mi convicción de contribuir, para que nadie sufra lo que yo sufrí.- Sé que lo imposible se puede lograr.- Hoy vivo mi vida con amor y libertad, en lucha abierta contra el cavernícola emocional que vive dentro de mí, duerme y de repente como que quiere desertar.- Hoy no.- Que la tristeza algún día se irá.- Satisfecho con mi nueva vida, pero triste por esta sociedad en decadencia.- Y así¬ será la vida cambia y cambiará.- Y soy testigo de un buen número de adictos, que como yo, son ahora, libres, útiles y felices.- Sentirás que el alma vuela,. Es hermoso haber elegido este camino de vida, que ha sido posible y la gran ayuda de infinidad de seres humanos que me han ayudado a no perder la brújula y soy feliz .-Por cantar una vez más - Saber que se puede querer que se pueda.- Quitarse los miedos sacarlos afuera.- Pintarse la cara color esperanza,. Tentar al futuro con el corazón. - Saber… Gracias por leerme y más por escribirme. - ernestosalayandia@gmail.com Más información, montrealquebeclatino.com Tratamiento ambulatorio, alcohólicos y adictos, sin internamiento. - 614 256 85 20


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